miércoles, 20 de octubre de 2010

Los cuentos de Mario (PROBLEMA SOLUCIONADO - Cuento brevísimo)

Ese día, los amantes decidieron blanquear su situación ante el marido de ella. Lo que no podían era decidirse sobre el cómo y el cuándo.
Se reunieron en la casa de ella para enfrentar la situación, y no pudieron resistir el deseo de hacer el amor.
Al rato llegó el marido, pero los amantes, absorbidos por la creciente pasión, no lo escucharon. Sin embargo, el ruido de los vidrios rotos sí fue demasiado fuerte como para llamarles la atención.
El hombre, enloquecido de pena ante el espectáculo de su mujer con el amante, embistió el ventanal, destrozando el vidrio con la cabeza, pero sin alcanzar a pasar los hombros. Ríos de sangre incontenible fluyeron de las arterias destrozadas del cuello.
Tiempo después, los amantes concretaron su sueño de vivir juntos y felices para siempre.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Nombre del medicamento: Hombre (Homo erectus - Macho)

Acción terapéutica:
Ansiolítico, tranquilizante, con acción antidepresiva.  

Indicaciones:
-Hombre está especialmente indicado para mujeres portadoras de SMS  (Síndrome de Mujer Sola) y Enfermedad de NOCO.
-Tratamiento de los estados de ansiedad 
-Ansiedad asociada a depresión. 
-Prevención y tratamiento del delirium tremens. 
-Tratamiento de los estados de pánico asociados o no a agarofobia. 
-Tratamiento del mal humor e insomnio.  

Posología y forma de administración: 
Hombre debe ser usado dos veces por semana. La dosis puede aumentarse tantas veces como sea necesario hasta que desaparezcan los síntomas, la duración del tratamiento debe ajustarse a la tolerancia de la paciente. 
Si el medicamento no responde apropiadamente cámbielo por otro.   
Hombre también es apropiado para uso externo.  

Sobredosificación: 
Las manifestaciones de sobredosis incluyen sudoración  profusa, somnolencia, disminución de reflejos, dolor pelviano o anal, contracturas de cualquier tipo, etc. 
En todos los casos de sobredosis se recomienda reposo. 
Preste atención al sindrome de MALCO, en ese caso cambie por otro producto de la linea Hombre. Recuerde que el sindrome de Malco es peor que el de Noco. 

Reacciones adversas:
El uso inadecuado de Hombre, puede acarrear gravidez, náuseas y accesos de vómito, que no ceden al  interrumpir el tratamiento.
De ocurrir esto consulte con su médico.  

Plazo de Validez: 
El número del lote y la fecha de fabricación, se  encuentran en la cédula de identidad y en la  tarjeta de crédito. 
No use Hombre si está vencido.  

Precauciones y advertencias: 
El producto no es efectivo para las  pacientes  homosexuales.  
Manipúlelo con cuidado, porque Hombre explota bajo  presión, principalmente cuando se asocia con alcohol  etílico.
Es desaconsejado el uso inmediatamente después de las comidas.
No contiene repelente de mujeres por lo tanto, manténgalo lejos del alcance de las amigas y de la vecina conversadora y sonriente.
Puede hacer estragos en su producto. 
Existen en el mercado algunas marcas piratas, el embalaje es de excelente calidad, pero luego de abierto se verifica que el producto no hará efecto ninguno. Por el contrario, además de no ser eficaz en el tratamiento de las mujeres que sufren SMS, puede agravar los síntomas y hasta inhibir el efecto del medicamento correcto .  

Instrucciones para el perfecto funcionamiento de HOMBRE: 
Al abrir el paquete, ponga una cara neutra, no se muestre muy complacida con el producto. Si se siente muy seguro de sí, Hombre no funciona correctamente.
Consérvelo en lugar fresco y seguro (no se olvide que es el sexo débil).
Para motivarlo, bastan unos besitos en el cuello por la mañana. 
Para desmotivar, provea una noche de sexo intenso. Él dormirá hecho una piedra y no dirá ni buenas noches  (la falta de educación es un defecto de fábrica).
Prográmelo para firmar los cheques sin hacer muchas  preguntas. 
Cargue las baterías tres veces por día: café de mañana, almuerzo y cena.
Las cosas que sabe hacer bien (cambiar lámparas, abrir  latas en general, cambiar ruedas, cargar bolsas, colgar cuadros de la pared, cambiar canillas, duchas y lustrar zapatos) deben ser estimuladas.    

Atención:   
Hombre no tiene garantía y todos los especimenes están  sujetos a defectos de fábrica, como dejar la toalla mojada en la cama, orinar la tapa del inodoro, hacer vagancia, desordenar las cosas, criticar, reclamar, auto exaltarse, beber demasiado, comer cebolla, olvidar fechas de aniversario, roncar, etc.   
La solución es ir cambiando hasta que se halle el modelo más adecuado a las exigencias  

Mucha suerte y no prueben con los genéricos, son de mala calidad.

El verso del "hermanito" o "el servil eunuco"

Uno trata de ser honesto con sus sentimientos, con sus sensaciones. Trata de llegar a la esencia de una mujer de la manera más limpia que puede. Trata de no hacer daño a través de la mentira, aunque la verdad duela.
Avanza muy lentamente, porque la meta es alegrar un corazón y, porqué no, una piel. Esa es la meta, y no ganar un trofeo a cualquier precio.
Mis maestros de la vida (artistas de mayor o menor fama, cantantes de tango curtidos en la noche porteña, mujeres sin edad habitantes de lugares mínimos de dudosa iluminación, etc.), empezaron a forjar mi vida desde los 15 años, y me enseñaron algo que muchos desconocen: CÓDIGOS.
Cuando pudiste hablar hasta el amanecer con Goyeneche, Carlos Paiva, Floreal Ruiz, Alberto Marino o Néstor Marconi, en la mesa de cualquier tanguería de barrio. Cuando sentiste que las chicas que a fuerza de alcohol y dinero derribaban empresarios, dejaban de lado sus intereses y te adoptaban para enseñarte todos los trucos de la magia de la seducción. Cuando te sentaste a observar en silencio como nacía una pintura. Cuando mamaste todo eso desde adolescente, aprendés que las mujeres son tremendamente fuertes, pero también tiernamente frágiles. Aprendés la facilidad con que podés dañar su sensibilidad y, cuando cosechás tu siembra, la mujer se ha transformado en leona porque no le diste otra posibilidad, porque destruiste su confianza y tuvo que mutar la suavidad de su piel en la dureza de una armadura.
Y convocando la sabiduría de todos mis maestros de la vida, mis hermanos de la vida, mis compañeros de ruta, digo y sostengo que los hombres tenemos mil formas de llegar a una mujer, la mayoría de ellas de una falta de imaginación que sólo la indulgencia de la destinataria puede disimular. 
Pero de todas esas "tácticas", digo y sostengo que la más vil de todas es la del "hermanito" o "pobrecito". Este especimen es particularmente despreciable porque nunca confiesa sus verdaderas intenciones, escondiéndose en el personaje de amigo servil y hermano eunuco. Permanece agazapado a ver qué sobras puede rapiñar de la mujer elegida, la cual generalmente se encuentra debilitada anímicamente y acepta la compañía del sujeto, lo que no haría jamás en condiciones normales.
La confunde, la saca de foco, la lleva a su juego lentamente, aconsejándola con aparente interés en el bienestar de ella, pero siempre llevando agua para su molino.
Afortunadamente, la mujer supera siempre sus bajones y renace más fuerte que antes, con lo cual este tipo de sujetos lo que se lleva de ella es NADA. 
Tampoco toma en cuenta dos cosas fundamentales:
- La mujer SIEMPRE es la que toma la decisión, y si no le gusta alguien nada ni nadie la hace cambiar de idea.
- Si no hay piel entre ambos, NUNCA LA HABRÁ.
Por lo tanto, estos personajes tan despreciables para los hombres que vamos de frente, terminan siendo para esa mujer lo que intentaron aparentar: un HERMANITO ASEXUADO, EUNUCO Y SERVIL. 

Ringo y yo

Hoy agregué en el gimnasio práctica de boxeo. Y en la concentración que implica el ritmo del puching ball, comencé a recordar mis 12 años cuando practicaba el mismo deporte en Huracán, bajo las órdenes de los míticos hermanos Rago.
Pero especialmente recuerdo a Ringo Bonavena, que día a día entrenaba en el club. Todos dicen que era un chico grande, y efectivamente lo era. Gigante como una pared (más para mis 12 años), pero con el corazón de un verdadero chico de barrio, capaz de ponerse a jugar con nosotros, de dejarnos hacer guantes con él, de fingir que lo noqueábamos. Y todos los días se permitía jugar.
Tan buen amigo era, que casi se fundió prestando plata que nunca le devolvieron.
Su historia en Estados Unidos y su trágico fin allí, están lejos del Ringo que yo conocí.
Prefiero recordar al que jugaba conmigo y me regalaba su risa franca.

Reflexiones sobre facebook

Hice un "exorcismo" en mi facebook, y es el segundo que llevo a cabo. Ambos tuvieron la misma causa: ver que se estaba desviando la esencia por la cual yo tengo facebook.
Yo lo tengo por las siguientes razones: estar más cerca de amigos que habitualmente uno no ve por diferentes razones, compartiendo con ellos más momentos de la vida; también lo tengo porque me facilita el contacto profesional; y, sin ninguna duda, porque es una forma de hacerle llegar mi obra, mis sentimientos y mi pensamiento a aquellos que me interesan. Todo se resume en un sólo concepto: la trascendencia.
Claro que, en este devenir, suelen mezclarse las cosas y también suelen descubrirse otras. Estas situaciones terminan siempre teniendo un saldo positivo para uno.
Veamos algunos ejemplos, obviamente sin hacer nombres, basados en mi propia experiencia:
a) He encontrado amigos de la infancia y de la adolescencia que hacía muchísimos años que veía. Esto ha tenido, más allá de la emoción y la alegría iniciales, sus bemoles debido al paso del tiempo y las experiencias personales de las personas. He encontrado amigos que se han superado, pero también he encontrado otros desgarrados por la vida y convertidos en personas egoístas y malintencionadas. Estos últimos son una suerte de vampiros que succionan la amistad unilateralmente, usando el facebook sólo para encontrar consuelo y compañía para sus desgracias, nutrirse de uno, elevarse con las alas robadas al amigo, para desaparecer hasta que en su vuelo vuelve a caer estrepitosamente a tierra.
b) He encontrado personas extraordinarias, de inteligencia, cultura y sensibilidad sublimes, de las que uno necesita para aprender; porque el crecimiento se da cuando uno mira hacia arriba y no hacia abajo al buscar una referencia.
c) He descubierto que tengo alumnos de ambos sexos, que son realmente talentosos artísticamente, y que pueden compartir esa parte de mi vida.
d) He descubierto artistas de suprema inteligencia y capacidad, derribando las barreras del encasillamiento en la frivolidad.
e) He descubierto la verdadera belleza de algunas personas, y también que la belleza de un envase se hace trizas cuando uno empieza a ver el contenido (Como la vida misma).
f) He descubierto que hay más personas interesantes de las que yo creía, pero también muchos más estúpidos. A modo de ejemplo, puedo poner a mis amigas del facebook que, como cualquiera puede apreciar, se caracterizan la mayoría de ellas por ser muy bellas. Sin embargo, uno llega a olvidarse de lo bellas que son cuando puede comprobar la magnífica inteligencia con que han sido dotadas. Y siempre ejemplificando con ellas, he podido apreciar la terrible idiotez que somos capaces de desplegar los hombres, con elogios remanidos y babosos sin ninguna originalidad, que a veces me hacen avergonzar de mi masculinidad.
Los amigos de facebook que me han quedado son lo que yo quiero tener a mi alrededor, salvo un par de ellos a los que todavía no les llegó su momento, y merecen permanecer un poco más en mi facebook, pa' que sufran.
Al resto les pido ser juzgado como les parezca, pero con absoluta franqueza. Los que me conocen personalmente saben que yo no hago nada en mi vida que no me guste o no sienta, y saben que digo lo que pienso sin medir las consecuencias hacia mí.
En el facebook y en la vida, uno tiene muchas personas que lo quieren y muchas que no; lo importante es que uno les deje claro porqué tiene que ser o no querido.
Besos y abrazos a todos.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Los cuentos de Mario (TRISTE VEJEZ)

Era un viejo actor de segunda que siempre había vivido tratando de destacarse. Claro, le faltaba lo más importante: el talento. Entonces vendió su alma al diablo, pero tratando al mismo tiempo de quedar bien con Dios.
Se convirtió en el soplón de los poderosos que podían servir a sus fines, y no reparó en los medios para complacerlos.Así, finalmente logró su objetivo: fue convocado para actuar, y de protagonista. Justamente él, que había sido echado por incapaz de más de un lugar; justamente él, al que ninguno de sus colegas quería, por haber sido víctimas cada uno de ellos de sus intrigas.
Creyó haber tocado el cielo con las manos; por fin podría vanagloriarse de algo delante de su familia, que jamás lo había tomado en cuenta, y lo menospreciaba permanentemente.
Pero el talento seguía faltando, y no podía componer personajes, salvo aquellos que tenían que ver con su propia personalidad: un viejo dominado, un falso o un represor. Los poderosos ya no sabían qué hacer con él, pero se sentían comprometidos por los favores recibidos. No era para menos: él les había entregado en bandeja de plata las cabezas de los humildes que necesitaban trabajar, para que hicieran con ellas lo que más les conviniese.
Mientras tanto, se vanagloriaba de sus dotes de moral ante sus amistades sin comprender que, poco a poco, se iban dando cuenta de la realidad.
Finalmente se fue quedando solo, sus amigos se alejaron de él, a los poderosos ya no les fue útil, su familia tomó otros rumbos, y un día murió. Solo, sin un reconocimiento, ni el más pequeño.Cuando encontraron su cadáver, en la cama matrimonial que hacía años no podía compartir, lo único que había a su lado era un libro de Mussolini, su héroe sin alma, a quien siempre había admirado, y al que nunca pudo imitar, ni siquiera en lo malo.

Los cuentos de Mario (EL HOMBRE PEQUEÑO)

Willy Feoso nació en un país bananero, en un pueblito más bananero aun que el propio país. Tuvo la suerte y la desgracia de ser hijo único, ya que como todos saben, este hecho tiene sus pro y sus contras. En su caso particular, recibió todo lo negativo de dicha situación. Sus padres eran ya mayores cuando lo concibieron, y conformaban un matrimonio plagado de infelicidades. El padre, Aniceto, era un humilde obrero dominado por su esposa, la cual siempre le recriminaba que todo lo que tenían se lo debían a la caridad de su familia, ya que él era un don nadie. Él nunca fue capaz de imponerse, aun sabiendo que el escaso patrimonio de su familia política había sido obtenido mediante estafas y expropiaciones dolosas. Rosa, la madre de Willy, tomó su educación en forma exclusiva, sobreprotegiéndolo de una manera agobiante, haciendo de él un niño introvertido, cobarde, sin amigos, incapaz de tomar decisión alguna, y terriblemente infeliz. Claro que la única figura masculina, su padre, prácticamente no existía. Sólo la enfermiza obsesión de su madre, agravada por la influencia que ejercían sus dos tías -una abogada y lesbiana, la otra parásito de la familia y alcohólica-; y su abuela materna, una anciana autoritaria, que detestaba a la madre de Willy porque no había podido mantenerla soltera como a las otras hijas. Todas mujeres con algún tipo de problema psiquiátrico. Triste destino.- ¿Podría ser en este lugar? Durante su educación primaria y secundaria sufrió el rechazo de sus compañeros hacia sus actitudes, siempre emparentadas con el aislamiento. Las pocas veces que salía de él, era para acusar de alguna travesura a sus camaradas de estudio ante los docentes. Nada podía confiársele, ya que todo iba a parar a los oídos de maestros y profesores. Para colmo de males, concurría a un colegio católico de costumbres más propias de la época de la inquisición que de la actualidad, donde estas prácticas delatoras eran muy bien vistas por los sacerdotes que lo dirigían. Willy vivió una niñez sin niñez y una adolescencia sin adolescencia. Nunca le hacían faltar nada, y tenía lo que necesitaba aun antes de pedirlo, lo que lo transformó gradualmente en un perfecto inútil. Finalmente, llegó el momento de planificar su educación universitaria, y en esto también privó la influencia de la familia materna: sería abogado como su tía Palmira. Una carrera fácil de estudiar para alguien con pocas luces. Aprovechó la circunstancia de tener que estudiar en la capital para tratar de independizarse un poco, y se fue a vivir solo. Intentó armarse de un grupo de amigos, pero ya era tarde para remontar su debilitada personalidad y su frágil carácter. Muy pronto fue el "punto" del grupo, el "pajuerano" entre los capitalinos, que lo despreciaban y lo utilizaban para que pagara los gastos de las juergas. Destruido, volvió a la casa de sus padres, y continuó estudiando mientras trabajaba en el estudio de la tía Palmira, que lo tenía como mandadero, y donde fue aprendiendo la parte más vil de la profesión, de acuerdo al manejo de los casos que hacía su pariente, en connivencia con el juez de paz del pueblo. Pueblo chico, infierno grande. -¿Podría ser en este lugar? Al fin se recibió de abogado, y creyó que había llegado el momento de asociarse con su tía. Sin embargo, ésta no lo tuvo en cuenta en absoluto, y continuó siendo el pinche del estudio. Con algunos ahorros que tenía volvió a la capital a tentar suerte, esta vez en su profesión. Alquiló un departamentito de un ambiente en un edificio de oficinas cerca de los tribunales, y allí montó un precario estudio. Nuevamente la capital le fue esquiva, y al poco tiempo debió cerrarlo para continuar trabajando de pinche en su pueblo. Entretanto, había conseguido ponerse de novio con una chica poco agraciada de su pueblo, cuyo único interés se centraba en casarse con este estúpido muchacho que alguna vez heredaría las propiedades de la familia, y al que le era infiel permanentemente, para suplir la insatisfacción que la inexperiencia sexual de él le ocasionaba. -¿Podría ser en este lugar? Un buen día, Willy decidió participar en política, ya que creyó que ese sería el medio adecuado para sobresalir, para tener poder, para conseguir de una buena vez ser reconocido y respetado. La educación que había recibido lo había vuelto resentido e incapaz de aceptar la libertad y la diversidad de opiniones que respiraban los grandes partidos nacionales. Por lo tanto, optó por alinearse en un partido local que estaba formado por antiguos funcionarios de distintos gobiernos de facto que habían gobernado el país en un pasado reciente. Pensó que por fin sería alguien, que de la mano de esos hombres de actitudes rígidas e intolerantes, podría algún día ejercer el poder y vengarse de todos aquellos que lo habían despreciado. Cuán lejos estaba de la verdad. Aquellos hombres a los que él admiraba casi homosexualmente, no fueron diferentes al resto. Le dieron un cargo dentro del partido, pero en la práctica lo utilizaban para que ponga su matrícula de abogado al servicio de las patrañas de los ediles leales y sus negociados, y para pegar afiches de campaña en épocas de elecciones. -¿Podría ser en este lugar? Al poco tiempo su padre murió tan ignorado como había vivido. El corazón lo traicionó mientras dormía, y su mujer sólo se dio cuenta cuando después de sacudirlo violentamente para que se despierte y vaya a trabajar, él cayó de la cama sin una sola queja. Como había vivido. A los pocos meses, su madre, ya totalmente desequilibrada mentalmente, fue internada en un manicomio por su hermana Palmira (la otra ya había muerto en un accidente de tránsito debido a su alcoholismo), sin permitirle a él la menor opinión al respecto. Después de digerir la muerte de su padre y la internación de su madre, se casó con su novia. El matrimonio duró apenas dos años, tiempo suficiente para darle el apellido a un niño que siempre creyó que era su hijo, pero que en realidad tenía como padre a uno de los tantos miembros del partido que frecuentaban su casa para las reuniones políticas. Como suele suceder en estos pueblos, la actitud licenciosa de su esposa era conocida por todos menos por él, hasta que un día la encontró acostada en su propia cama, con un compañero de la asociación católica en la que ella participaba. Se fue a vivir solo a la casa paterna, dejó de frecuentar el partido y abandonó el trabajo en el estudio de su tía. Un año después, la tía Palmira lo fue a visitar, no por amor ni añoranza, ni siquiera por cortesía, sino para tratar la venta de la casa y hacer el reparto de bienes. Lo encontró sentado en el inodoro, muerto. La policía dijo poco después que debía llevar casi un año fallecido. Lo que nadie pudo explicar es por qué el cuerpo estaba casi intacto, y los gusanos, las ratas y los distintos insectos que habitaban la casa y que suelen adueñarse de los cadáveres, no se habían acercado a éste. Es más, se pudo comprobar que hacían todo lo posible por esquivarlo.- ¿Podría ser en este lugar? -No creo que haya inconvenientes, señorita, -le respondió el administrador del cementerio a la desconsolada muchacha-. Su madre puede descansar en paz en este lugar. En realidad, en esta parcela hay enterrados unos restos, pero la verdad es que no sabemos a quién pertenecen.